'Es increíble como una pequeña acción puede desencadenar un caos de emociones negativas y almas perdidas.'
Mi barco se está hundiendo. Las paredes que formaban esa barquita, se están rompiendo. No puedo remar más, he perdido los remos. Me he caído al agua... en mitad del océano. Y para colmo, no sé nadar. ¿Y ahora qué? Alguien me advirtió de que no me metiese donde el agua cubriera. Yo no hice caso y continué. Hasta que he visto tan lejana la orilla del mar, que me he asustado. Hasta tocar fondo. Sin nadie que pudiese sacarme de ahí. Que hasta los peces tenían más posibilidades de sobrevivir que yo. ¿Y yo por qué no iba a tener esa posibilidad? ¿En qué momento de mi vida dejé de ser una guerrera? Quizá... en el momento en el que vi que mi barco podía hundirse y no había ninguna isla para ir nadando hacia ese lugar. Habría hecho el esfuerzo de nadar hasta llegar a esa isla. Sin embargo, me he dejado caer. He hecho tantas veces el mismo recorrido, me he hundido tantas veces... Estoy lo suficientemente cansada de que todos mis intentos acaben en fracaso. Pero de todos los fracasos, este ha sido el peor. Y continúo hundiéndome cada vez más. La luz de la superficie se ve cada vez más y más lejos. Es una luz blanca. La miro por última vez. Ojalá pudiera alcanzarla. Y poco a poco, mis ojos se van cerrando. No puedo hacer nada por alcanzar la superficie. Está lejos. Yo estoy hundida. A punto de ahogarme por no saber nadar. Esto se acaba, me da por pensar. He cavado mi propio hoyo sin darme cuenta.
Estoy pidiendo a grito pelado que alguien me rescate.

WOW!! Increíble! Lo has escrito tu?? Estoy alucinaré si es así.
ResponderEliminarMe pasaré más a menudo por tu blog!
Besos!
entrelibrosm.blogspot.com
Sííí :))
ResponderEliminarGracias por comentar!! Te seguiré en cuanto tenga un ratito!!
Beeeesos :3
Me ha gustado mucho 😉
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